HOMILÍA MISA CRISMAL 2019

Catedral de Limón, lunes 15 de abril, 2019

 Los saludo con afecto paternal, en este día en que nos reunimos a celebrar esta Santa Misa Crismal, que es la más hermosa y concentrada expresión de la Iglesia una, santa, católica y apostólica, que se congrega acá en Limón, en torno a su obispo y a sus presbíteros.

Esta es una de las principales manifestaciones de la plenitud sacerdotal del obispo y un signo de la unión estrecha de sus sacerdotes con él. Está centrada en la bendición y consagración de los óleos y en la renovación de las promesas sacerdotales.

Especialmente a todos ustedes, hermanos sacerdotes aquí presentes, que en virtud de una gracia especial y por una entrega singular a nuestro Salvador, soportan el “peso del día y el calor” del trabajo pastoral (Mt 20,12), les expreso mi admiración, mi cariño y mi gran respeto, así como mi especial agradecimiento por su entrega.

Me siento muy contento que estén aquí, unidos como toda la gran familia eclesial de la diócesis de Limón. Confío su ministerio a Jesucristo, sumo y eterno sacerdote, que ha de bendecirlos y fortalecerlos cada día en su entrega a Dios y los hombres.

 

Los santos óleos

Dios ha querido salvarnos y santificarnos por medio de realidades materiales, a través de dones de la creación que Él transforma en instrumentos, para salir a nuestro encuentro e introducirnos en su comunión de amor.

Hoy son principalmente cuatro esos elementos o dones naturales que queremos destacar: el agua, el pan, el vino y el aceite. El agua, elemento fundamental de toda vida humana, es el signo esencial del acto por el que nos convertimos en cristianos en el bautismo y es la gran puerta por donde todos nacemos a una vida nueva. Es uno de los signos centrales de la Vigilia Pascual.

Los otros tres, el pan, el aceite y el vino pertenecen a la cultura y al ambiente mediterráneo donde vivió Jesús con su familia y sus discípulos y luego se desarrolló el cristianismo. Son elementos de la creación, pero también remiten a una dimensión fundamental de nuestra fe: el Hijo de Dios se hizo hombre y habitó entre nosotros, en un momento y lugar precisos de la historia. El pan y el vino son materia prima que la Iglesia, fiel a su Señor, utiliza en cada celebración eucarística.

El aceite de oliva es alimento y medicina, embellece, prepara para la lucha y otorga vigor. En el Antiguo Testamento, los reyes y profetas son ungidos con óleo, signo de la dignidad, de la responsabilidad y de la fuerza que Dios les comunica. En el misterio del aceite, está presente en nuestro nombre de “cristianos”. En efecto, la palabra “cristianos”, con la que se designaba a los discípulos de Cristo ya desde el comienzo de la Iglesia… viene de la palabra “Cristo” (Hech 11,20-21), que es la traducción griega de la palabra “Mesías”, que significa “Ungido”. Los cristianos podemos decir que procedemos de Cristo, pertenecemos a Cristo, al Ungido de Dios, a Aquel al que Dios ha dado la realeza y el sacerdocio.

En todas las misas crismales que se celebran hoy o el Jueves Santo en el mundo, el obispo, reunido en la catedral con su presbiterio y el pueblo fiel, venido de todas las comunidades de la diócesis, bendice los santos óleos para todo el año. Así, queda expresada también la unidad de la Iglesia, garantizada por el episcopado, y remiten a Cristo, el verdadero “pastor y guardián de nuestras almas”, como lo llama san Pedro (1 Ped 2,25).

La Iglesia utiliza el óleo en cuatro sacramentos como signos de la bondad y de la misericordia de Dios que llega hasta nosotros: en el bautismo, en la confirmación, en los diversos grados del sacramento del orden y, finalmente, en la unción de los enfermos. De este modo, el óleo, en sus diversas formas, nos acompaña durante toda la vida: comenzando por el catecumenado y el bautismo hasta el momento en el que nos preparamos para el encuentro con Dios Juez y Salvador”.

Esta misa toma su nombre de la consagración de uno de los óleos: el Santo Crisma. Es un óleo relacionado de modo particular con el sacerdocio de Cristo. Lo reciben los bautizados como signo de participación en el sacerdocio común de los fieles. Lo reciben los sacerdotes en el momento de su ordenación presbiteral (o episcopal), para ser configurados en distintos grados con Cristo, cabeza y pastor, para colocarse al servicio del sacerdocio bautismal del pueblo de Dios

 

Un sí pleno e incondicional

Por otra parte, en el diálogo que el obispo entabla con sus presbíteros, en el momento de la renovación de las promesas sacerdotales, les pregunta si quieren unirse más fuertemente a Cristo y configurarse con él renunciando a sí mismos y reafirmando la promesa de cumplir los sagrados deberes ministeriales que por amor a Cristo aceptaron para el servicio de la Iglesia.

En esta Misa Crismal, amados presbíteros, se nos da la gracia de renovar tanto personal como colegialmente, el “sí” pleno e incondicional al Señor Jesús, que, sin mérito de nuestra parte, nos eligió; a nuestra Iglesia diocesana de Limón en la que estamos incardinados; a nuestro pueblo santo y amado que ama, lucha, canta y reza.

Somos una Iglesia pobre con los pobres, joven con los jóvenes, luchadora, entregada, ecuménica, alegre, cercana y esencialmente sierva de Cristo, a quien debemos encarnar en cada acción y en cada decisión, en cada palabra, gesto y encuentro con cada persona. Que nadie que nos pida ayuda se quede sin experimentar el amor de Dios.

Como nos recuerda el Papa Francisco, “una diócesis funciona bien sólo si su clero está jubilosamente unido, en fraterna caridad, alrededor de su obispo”, frase de la cual se deriva un doble compromiso: la comunión con el obispo y la fraternidad sacerdotal, elementos que no son accesorios sino vinculantes para todos, pues nuestro sacerdocio no es autónomo, sino derivado del ministerio apostólico de los obispos y en comunión con ellos. De ahí la importancia de mantener el esfuerzo de comunión con el obispo y sus indicaciones, procurando una implicación personal en el cumplimiento de la normativa de la Iglesia y los diferentes campos en los que tienen responsabilidades.

En particular, en cuanto a la renovación del compromiso del celibato, recordamos al Papa emérito Benedicto XVI, quien catequizando sobre la entrega exclusiva del sacerdote para el Reino de Dios, recordaba que se trata de “una especial conformación con el estilo de vida propio de Cristo Esposo, que da la vida por su Esposa”.

El celibato sacerdotal, vivido con madurez, alegría y dedicación, es un regalo para la Iglesia y para toda la sociedad. Hoy somos invitados a renovarlo delante de Dios.

 

Fuerza renovadora

Mis queridos sacerdotes, que el paso del Espíritu que todo lo crea y todo lo renueva, fecunde las raíces de nuestras personas y comunidades con aquella savia que corrió por las venas de los apóstoles, de los grandes evangelizadores, de los misioneros venidos de otras latitudes para traernos a Cristo Una iglesia misionera es una iglesia que envía, que entrega lo mejor de sí para que otros conozcan el evangelio de salvación.

Necesitamos toda esa fuerza renovadora para superar el cerco de sospecha anticlerical, atizado con saña por ciertos medios de comunicación, debido a los escándalos y anti testimonios de algunos sacerdotes.

Se trata de conductas inaceptables, de verdaderos delitos, crímenes que claman al cielo, que constituyen una pesada cruz y una espada de dolor para la Iglesia que nos llaman a velar, a estar alertas, a orar, a buscar la comunión, la fraternidad y la ayuda de nuestras feligresías. Gracias a Dios es mucho mayor el número de sacerdotes fieles, que viven con entrega generosa y alegría contagiosa su identidad propia y su vocación misionera.

Al pueblo de Dios pedimos hoy su oración y su acompañamiento. No nos dejen solos, no permitan que las generalizaciones injustas los aparten de sus pastores. Caminen con nosotros, hagan suya también la tarea de la evangelización y si es necesario, cuando nos sientan desorientados y en riesgo de perder el norte de nuestra vocación, apliquen la corrección fraterna que nos enseña el Evangelio, se lo vamos a agradecer.

Gracias por estar con nosotros en estas semanas tan turbulentas que hemos vivido como sacerdotes, gracias por mantenerse fieles a la Iglesia y saber que no seguimos a ningún hombre, sino a Cristo, Señor de la historia, nuestro hermano y redentor.

En esta fiesta de la comunión diocesana, damos gracias a Dios por habernos ungido un día y habernos marcado para siempre con el óleo consagrado; por habernos alcanzado con su bondad creadora y recreadora y habernos sumergido para siempre en el bautismo amoroso de su Hijo Redentor; por sentarnos una vez más a su mesa y servirnos su cuerpo y su sangre en la Eucaristía. Que al participar de su sacrificio pascual, su júbilo nos invada cada vez más profundamente y que seamos capaces de llevarlo nuevamente a un mundo que necesita urgentemente el gozo que nace de la verdad.

La pasión, muerte y resurrección de Cristo exigen testigos que la anuncien, la celebren y la vivan. Que la Santísima Virgen María nos ayude en estos días de Semana Santa a compenetrarnos con su Hijo Jesucristo, a seguirle en su Pasión hasta el final, para transformarnos como ella en testigos ardientes y convincentes de la presencia viva de Jesús en medio de nosotros. Que así sea.

 

Mons. Javier Román Arias

Obispo de Limón

SEDE DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE COSTA RICA FUE ALLANADA EL DÍA DE HOY

ANTE EL ALLANAMIENTO REALIZADO EL DÍA DE HOY A LA SEDE

DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE COSTA RICA Y DE LA CURIA METROPOLITANA, LOS OBISPOS DE COSTA RICA EXPRESAMOS QUE:

 

  1. Ni la fiscalía, ni los Tribunales de Justicia, han requerido información alguna a las instancias de la Iglesia, ni a la Curia Metropolitana, ni a la Conferencia Episcopal, hasta lo lamentablemente sucedido el día de hoy.
  2. En la orden de allanamiento, la juez razona la procedencia del mismo en el dicho de un ofendido, el cual relata que los funcionarios de la Iglesia le negaron copia de su denuncia realizada ante la Curia Metropolitana en el año 2015, lo cual es falso. Partiendo así de un error, pues el denunciante, el día que interpuso la denuncia, así como su testigo, recibieron copia de la misma, por lo que, sin mediar solicitud de información y de una manera arbitraria, se ordena la realización de esta diligencia judicial en una forma excesiva y abrupta.
  3. El día de hoy se presentaron a las oficinas de la Conferencia Episcopal al menos 20 agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) al mando de varios fiscales, armados, con pasamontañas y equipo para derribar puertas y forzar archivos, mostrando una orden de allanamiento, y encerraron en un salón a todos los colaboradores de las diferentes instancias de la CECOR. Pese a que los funcionarios se mostraron en la mayor disposición de colaborar y suministrar los materiales que fueran requeridos, amenazaron de palabra, y condujeron a nuestros funcionarios, dándoles el trato de personas peligrosas y los mantuvieron incomunicados.
  4. Dos funcionarias del Tribunal Eclesiástico les mostraron y entregaron los documentos solicitados y pese a eso, continuaron con sus labores revisando documento por documento y oficina por oficina, los tres niveles del edificio de la CECOR y, a pesar de la disponibilidad de colaboración, los agentes del OIJ causaron destrozos materiales en el edificio.
  5. Habiendo sido los funcionarios recluidos a un aposento del edificio, estos decidieron rezar el Rosario, lo cual les fue impedido por los funcionarios judiciales y, mostrando total irrespeto a su libertad religiosa, los agentes pusieron música a alto volumen para impedir la Oración de los funcionarios, misma que no dejaron finalizar porque los trasladaron a otro salón.
  6. Luego de permanecer más de tres horas confinados, nuestros colaboradores recibieron la orden de desalojar el edificio e irse a sus casas, excepto tres funcionarias a quienes se les requirió colaborar con las autoridades judiciales en sus labores.
  7. Además, se le impidió al abogado de la Conferencia Episcopal presente en el edificio presenciar la acción judicial que se estaba llevando a cabo.

            Ante esto manifestamos:

  1. Como ha sido nuestra posición, tal y como lo hemos expresado anteriormente, los obispos de Costa Rica estamos en la mayor disposición de colaborar con las autoridades judiciales en las investigaciones sobre abusos sexuales.
  2. Censuramos y rechazamos, vehementemente, el comportamiento de las autoridades judiciales en la ejecución de la orden de allanamiento, el cual calificamos de excesivo en cuanto a la exhibición de fuerza e intimidación a los colaboradores de la CECOR, mismos que en todo momento se mostraron dispuestos a colaborar con las autoridades.
  3. Externamos nuestra preocupación por la filtración a los medios de comunicación de información contenida en los documentos secuestrados los cuales están siendo sacados de contexto, dando pie a especulaciones y poniendo en peligro el honor de las personas cuyos nombres pudiesen aparecer en los documentos, especialmente el de los denunciantes; de ello responsabilizamos a los funcionarios judiciales.
  4. Aclaramos a la opinión pública que, ni la Conferencia Episcopal, ni la Curia Metropolitana, han pagado por el silencio de los denunciantes en ninguno de los casos investigados, cuyos expedientes han sido secuestrados.

Confiados en que la verdad prevalecerá en estas investigaciones, nos encomendamos especialmente a la oración de todo el pueblo santo de Dios, para que el Señor, por intercesión de la Santísima Virgen María, conceda paz, serenidad y justicia a todas las partes.

Firman los Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica en San José, el 07 de marzo de 2019.

 

+José Rafael Quirós Quirós

Arzobispo Metropolitano de San José

Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

+Gabriel Enrique Montero Umaña

Obispo de San Isidro de El General

Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

+Javier Román Arias

Obispo de Limón

Secretario General de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

+José Manuel Garita Herrera

Obispo de Ciudad Quesada

Tesorero de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

+Óscar Fernández Guillén

Obispo de Puntarenas

+Manuel Eugenio Salazar Mora

Obispo de Tilarán-Liberia

+Mario Enrique Quirós Quirós

Obispo de Cartago

+Bartolomé Buigues Oller

Obispo de Alajuela

+Daniel Blanco Méndez

Obispo Auxiliar de San José

 

 

 

DÍAS EN LAS DIÓCESIS: EXPLOSIÓN JUVENIL

Ya se está viviendo, en todo el territorio nacional, y con toda intensidad, la cercanía de la celebración de la Jornada Mundial de la Juventud, que se estará realizando en la Ciudad de Panamá la próxima semana, y que será presidida por el Papa Francisco.

En los días previos, se están realizando en Costa Rica los “días en las diócesis”, donde peregrinos de todo el mundo han sido acogidos por familias en diferentes parroquias.  La alegría se ha sentido, la acogida ha sido extraordinaria, y cada uno de los jóvenes que nos visitan han podido percibir, en toda su intensidad, la hospitalidad del pueblo costarricense.

En la mañana de este sábado, junto con el Obispo de Limón, se ha vivido una jornada de mucha alegría, la cual inició con la celebración de la Eucaristía, donde los peregrinos visitantes, así como los jóvenes limonenses que se preparan para salir hacia Panamá el próximo lunes, han sido “enviados” por Monseñor Javier Román, a vivir una experiencia única de la juventud católica del mundo.

A continuación, video y fotografías de la jornada vivida este día en la Catedral de Limón, y en el Gimnasio del Colegio María Inmaculada.

CONFERENCIA EPISCOPAL DE COSTA RICA URGE A DIALOGO SOCIAL

COMUNICADO DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE COSTA RICA

ANTE LA URGENCIA DEL DIÁLOGO SOCIAL

“Busca la paz y corre tras ella.”

Sal 34, 14

En el marco celebrativo de las fiestas patrias, se nos presenta el reto de avivar en nuestros corazones y mentes, el anhelo por la Costa Rica pacifista, democrática y solidaria.

El interés común en torno al problema del déficit fiscal debió generar, desde el principio, un diálogo urgente, transparente, efectivo y sin condiciones.

Ante el rumbo de los acontecimientos, como ciudadanos, llamamos a las partes en conflicto a la búsqueda de soluciones efectivas y alternativas viables en una mesa de diálogo que conduzca al fortalecimiento de la paz social y del bien común.

Como Pastores del Pueblo de Dios, nos hacemos eco de la enseñanza del Papa Pablo VI en su mensaje “Si quieres paz, trabaja por la justicia”, en que nos plantea la necesidad de que cada país fomente fraternal y solidariamente las “condiciones de promover su propio desarrollo dentro del marco de una cooperación inmune de cualquier intención o cálculo de dominio, tanto económico como político”.

Firmes en esta convicción animamos, respetuosamente a:

  1. Que se convoque un encuentro preliminar sin condiciones, para que las partes interesadas acuerden puntos de consenso que den origen a la instalación de una mesa formal de diálogo;
  2. Que instalada la mesa de diálogo se discuta, tanto el proyecto de ley 20580 como las 39 propuestas de la unión sindical, para resolver las finanzas públicas a partir de principios éticos y no solo economicistas.
  3. Que se proponga la búsqueda de soluciones para el desarrollo integral y solidario de la población más vulnerable y empobrecida.

Sabemos que “la apertura de un diálogo desinteresado, objetivo y leal, ya decide por sí misma en favor de una paz libre y honrosa” (Pacem in terris 39) por ello, rogamos la intercesión de la Santísima Virgen María, Reina de Los Ángeles, quien siempre ha estado presente en los momentos más difíciles de la vida patria, para que el diálogo sea el camino de la paz.

En San José, el 13 de setiembre de 2018

+José Rafael Quirós Quirós

Arzobispo Metropolitano de San José

Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

 

+Gabriel Enrique Montero Umaña

Obispo de San Isidro del General

Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

 

+Javier Román Arias

Obispo de Limón

Secretario General de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

 

+José Manuel Garita Herrera

Obispo de Ciudad Quesada

Tesorero de la Conferencia Episcopal de Costa Rica

 

+Óscar Fernández Guillén

Obispo de Puntarenas

 

+Manuel Eugenio Salazar Mora

Obispo de Tilarán-Liberia

 

+Mario Enrique Quirós Quirós

Obispo de Cartago

 

+Bartolomé Buigues Oller

Obispo de Alajuela

 

+Daniel Blanco Méndez

Obispo Auxiliar de San José

 

Obispo de Limón lamenta afectación por lluvias en el Caribe

Escuela de Pandora

Las lluvias de los últimos días han afectado comunidades de la Provincia de Limón.  El

Obispo de la diócesis caribeña, Monseñor Javier Román Arias, ha manifestado su dolor por la muerte de una persona en el Cerro Zurquí y por los daños causados por las lluvias en las comunidades;  así lo hizo saber en su perfil de Facebook este día:

“Nuevamente nuestro Limón es golpeado por la fuerza de la naturaleza. Las imágenes hablan por sí solas, me duelen en el corazón las comunidades afectadas y la familia de la persona que perdido la vida en el Zurquí. Los puentes que con tanto esfuerzo se construyeron hace dos años en territorio indígena quedaron falseados. Pidamos a Dios para que vuelva la calma y que podamos salir adelante con amor y solidaridad. Como siempre, saldremos de esta fortalecidos y unidos como la gran familia que somos. ¡Fuerza Limón!”  (Monseñor Javier Román Arias, Obispo de Limón).

Algunas fotografías muestran parte de la afectación en el sector del Valle de la Estrella.

 

Cementerio de Finca 5

Calle del puente hacia Pandora

ASAMBLEA DIOCESANA EMITE ORIENTACIONES A PARROQUIAS Y COMISIONES DE SERVICIO PASTORAL

La Diócesis de Limón, su obispo, sus sacerdotes, religiosos, religiosas, y agentes de pastoral laicos, dieron por concluida, este viernes, su Asamblea Diocesana de Pastoral.

En esta ocasión, la asamblea se dedicó a revisar los avances en la implementación del IV Plan Diocesano de Pastoral, así como darle pautas a las parroquias y a las diferentes instancias de servicio pastoral. Después de haber promulgado su IV Plan Diocesano de Pastoral, en esta ocasión se dedicó la Asamblea a revisar los posibles avances que se haya tenido en la implementación del plan pastoral, así como a definir el roll que deben jugar las diferentes comisiones diocesanas, como instancias al servicio de la pastoral diocesana.

El objetivo general de esta asamblea definió el trabajo de estos días:  “potenciar una experiencia eclesial en la que se reflexione y evalúe en un encuentro fraternal y de acogida, las orientaciones trazadas en el IV Plan Diocesano de Pastoral y su implementación en los diferentes niveles eclesiales, de modo que impulsemos su proceso de ejecución”.

Cada una de las 15 parroquias y un centro de animación pastoral, dieron un “informe” a la asamblea, de cómo en las acciones pastorales de las comunidades, y en cada uno de los énfasis pastorales; igual tarea realizó cada uno de los delegados diocesanos de las diferentes comisiones.

Los énfasis pastorales definidos para la diócesis de Limón, a saber:  comunidad, familia, formación, y jóvenes, cada uno de éstos énfasis deberá recibir de cada comunidad parroquial una atención especial, habiendo dado la asamblea orientaciones concretas a las parroquias.

ÉNFASIS ORIENTACIONES PARA LAS PARROQUIAS
COMUNIDAD:  

1.    Creación de pequeñas comunidades o comunidades eclesiales de base elaborando un respectivo itinerario.

2.    Promoción de la figura de animadores de comunidad que, desde la experiencia de la iniciación cristiana, estimulen en sus comunidades la experiencia de encuentro con Jesucristo vivo.

FAMILIA:  

1.    Implementación en catequesis de la metodología de catequesis familiar con espacios de encuentros familiares.

2.    Promoción de la creación de un centro inter parroquial para la atención interdisciplinar de las familias.

FORMACIÓN:  

1.    Promoción de una formación que integre la dimensión kerigmática y propicie la vivencia comunitaria.  Consolidación de itinerarios que proyecten una formación integral.

2.    Creación en las parroquias de un equipo de formación.

JÓVENES:  

1.    Atención de la formación de líderes juveniles y de un equipo de asesores juveniles.

2.    Animación de la pastoral educativa en los ámbitos de secundaria y universitaria.

 

Además de las orientaciones de la asamblea a cada uno de las parroquias, también las distintas comisiones recibieron los aportes de la asamblea.

COMISIÓN ORIENTACIONES PARA LAS COMISIONES
PASTORAL DE LA JUVENTUD:  

1.    Atención de la formación de líderes juveniles y asesores.

2.    Creación de un equipo diocesano de retiros para jóvenes al servicio de las parroquias.

3.    Articulación de itinerario que acompañe los procesos de educación en la fe.

4.    Animación de la pastoral universitaria.

PASTORAL DE LAS FAMILIAS:  

1.    Creación de un centro inter – parroquial para la atención interdisciplinaria de las familias.

2.    Reflexión sobre la oportunidad de catequesis familiar en el proceso pastoral diocesano.

3.    Acompañamiento integral e las familias en situación especial.

4.    Implementación de una pastoral de novios.

PASTORAL SOCIAL:  

1.    Estructuración de una escuela de formación en doctrina social de la iglesia.

2.    Estructuración de la comisión diocesana.

3.    Promoción del uso de los módulos de pastoral social a nivel parroquial.

CATEQUESIS:  

1.    Creación y/o adaptación de subsidios para acompañar la catequesis familiar.

2.    Implementación en la catequesis de la metodología de catequesis familiar.

PASTORAL DE LA COMUNICACIÓN:  

1.    Creación de una red de corresponsales parroquiales.

2.    Formación de un equipo de comunicación para que canalice los esfuerzos comunicativos y el uso de los medios de comunicación.

MISIONES:  

1.    Estructuración de un plan de trabajo para dar a conocer la dimensión misionera.

2.    Creación de itinerarios de formación misionera.

3.    Promoción de estructura de familias misioneras.

4.    Promoción de un discipulado juvenil misionero.

PASTORAL VOCACIONAL:  

1.    Consolidación de grupos de animación vocacional.

2.    Acompañamiento a los jóvenes con inquietudes vocacionales y seminaristas.

3.    Fortalecimiento y acompañamiento de las vocaciones femeninas.

4.    Integración de religiosos y religiosas en la comisión diocesana de Pastoral Vocacional.

PASTORAL EDUCATIVA:  

1.    Divulgación del ser y quehacer de la Pastoral Educativa a los consejos parroquiales, vicarial y diocesano.

2.    Que la estructura diocesana esté conformada por los coordinadores parroquiales de Pastoral Educativa.

3.    Creación y/o promoción de equipos de Pastoral Educativa en las parroquias.

4.    Integración de la acción de la Pastoral Educativa en la pastoral parroquial.  Participación de un representante en el Consejo Pastoral Parroquial.

PASTORAL LITÚRGICA:  

1.    Promoción de subsidios para impulsar la oración familiar.

2.    Creación de la comisión diocesana.

3.    Subsidios de formación para las parroquias (para los diferentes servidores de la liturgia).

Además, la asamblea diocesana acordó algunas recomendaciones para todas las estructuras de servicio pastoral de la diócesis de Limón:

  1. Presencia que garantice un vínculo de comunión para la formación, aprendizaje y proyección entre las estructuras nacionales y diocesanas.
  2. Una pastoral de conjunto entre todas las estructuras de la diócesis desde el IV Plan Diocesano de Pastoral.
  3. Que los miembros de las estructuras diocesanas formen parte del Consejo Pastoral Parroquial y sean miembros activos en la vida parroquial.
  4. Que el Consejo de Asuntos Económicos asigne un presupuesto a las diferentes estructuras para el desarrollo de su acción pastoral.
  5. Que el consejo pastoral diocesano coordine todos los aspectos de formación e itinerarios.
  6. Que el Consejo Pastoral programe la fecha de la entrega de las programaciones.
  7. Que los movimientos apostólicos estén integrados en la diócesis y en la vida parroquial.
  8. Que a la hora de asumir las indicaciones las estructuras tengan en cuenta las cuatro dimensiones.