
En un acto cargado de fe, tradición y profundo sentido comunitario, la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles fue vestida con un nuevo atuendo este primero de agosto, como parte del acto litúrgico que se al une al inicio de su festividad.La vestición se realizó en la Basílica de los Ángeles, ante la mirada devota de cientos de fieles que se congregaron para ser testigos de este gesto de amor mariano.
Este año, el vestido seleccionado fue confeccionado por manos limonenses, en el marco del 30 aniversario de la creación de la Diócesis de Limón, erigida como tal en 1994 por el papa San Juan Pablo II, tras haber sido un vicariato apostólico.
Durante la eucaristía de esta mañana, conocida como el Día del Peregrino, se presentaron seis atuendos distintos.
Cada diseño fue cuidadosamente elaborado por artesanas locales, quienes plasmaron en cada costura la fe, la cultura caribeña y la esperanza del pueblo. La elección final del vestido fue realizada en medio de la celebración eucarística, en la que también se bendijeron los pequeños atuendos que los fieles llevan para personas enfermas, adultos mayores u orfanatos.
Para el pueblo limonense, esto representa un motivo de gran alegría, especialmente en tiempos difíciles marcados por la violencia que vivimos en la provincia. Esta vestición es un signo de unidad, de consuelo y de compromiso con el camino sinodal que el Papa Francisco nos ha pedido seguir: comunión, participación y misión
El vestido que portará La Negrita hasta el 1.º de agosto del próximo año fue confeccionado por una costurera anónima , con telas propias del vestir afrocaribeño, este vestido porta el escudo diocesano en el frente y las palabras “Comunión, participación y misión” en la parte trasera. Lleva como accesorio un pequeño turbante tradicional afro, símbolo de dignidad y celebración.
Una tradición que habla del corazón del pueblo costarricense, la práctica de vestir a la Virgen de los Ángeles data de la década de 1920, aunque la imagen fue hallada en 1635. Con el paso del tiempo, esta tradición se consolidó como una expresión visible del amor del pueblo costarricense por su Patrona.
Los vestidos no solo reflejan arte y devoción, sino también la diversidad y riqueza cultural de cada comunidad que participa.
Este año, la Diócesis de Limón se une a esta larga tradición con una contribución significativa, reafirmando que también desde la periferia se puede enriquecer el centro de la fe nacional.
La imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, adornada con un vestido tejido desde el corazón del Caribe, es un testimonio de la fe viva de los limonenses y del deseo profundo de construir una Costa Rica más unida y solidaria.
Conozca detalles de los otros vestidos preseleccionado
Este vestido es expresión de la alegría del caribe y la pluriculturalidad de nuestra región. En la parte frontal entorno a la figura del Corazón de Jesús, titular de la diócesis, salen cuatro líneas que expresan la unión y la comunión que todos debemos tener alrededor del Señor, porque sin el nada somos. Los cuatro rostros son expresión de la cultura blanca, china, indígena y negra que forman parte de la población que vive en nuestra diócesis. En la parte de atrás aparecen dos personas en la escena del bautismo, y a los lados la eucaristía y el logo del año jubilar de la esperanza que estamos celebrando.
Este vestido, recoge también elementos que expresan la alegría del caribe costarricense, en el frente esta bordado el escudo del cantón central de Limón y en la parte de atrás resalta la frase: Bicentenario del patronazgo, 23 de setiembre 1824, celebración que dio motivo para la peregrinación del Imagen de la Virgen de los Ángeles por todas las catedrales del país . En uno de sus lados también aparece bordada la figura del cacao, cultivo que por muchos años fue muy importante en el Caribe y el cual esta consignado en el altar sobre el que posa la imagen de la Virgen en la Basílica de los Ángeles, dado que la madera de ese altar fue extraída de la zona de Matina
Este vestido, lleno de color y expresión de la alegría limonense, en la parte frontal tiene dibujada una familia afrocostarricense, envuelta por el rosario, signo del fervor y la espiritualidad de una población que clama a Dios por nuestra provincia, los miembros de la familia están vestidos con ropa propia de la cultura afro; además aparece una planta de banano con su fruto, al lado de un tambor que forma parte del ritmo caribeño y su música típica, especialmente del Calipso. En la parte de atrás, aparece pintado el logo del año del Jubileo de la Esperanza y en color verde signo de la esperanza, la frase: Diócesis de Limón.
Este vestido, expresa en toda su sencillez el valor de la humildad y la ternura de la Madre, con una imagen de la virgen dibujada a mano alzada y que lleva en el centro un corazón, signo del amor de Cristo que llevo en su vientre y nos trajo con su sí la vida plena, que solo brota del Señor. El resto del vestido marcado por el color blanco quiere expresar la pureza del Virgen María y el don de la paz que clamamos por nuestra provincia, por nuestro país y por el cese de las guerras que siguen siendo el grito de inocentes que suenan con un mundo más justo y fraterno.
Este vestido, recoge la expresión religiosa, cultural y ambiental de la provincia caribeña, sobresale al frente un rosario bordado con tres corazones que representan el corazón de Jesús, el corazón de María y el corazón de José . A uno de sus lados se puede mirar un pequen o perezoso, que fue declarado símbolo nacional en el 2021 y esta presente en muchas a reas del Caribe; además del logo del jubileo de la esperanza, una cruz y el mapa multiculor de la provincia de Limón, colores que expresan la alegría y la pluriculturalidad caribeña.






